Vas circulando tranquilamente por la calle y justo cuando vas a entrar en la rotonda, respetas la señal del Ceda y ¡PUM! Un golpe por detrás. Más de uno nos hemos visto en esta situación. Ya sea por una frenada algo más brusca o a un despiste del contrario el susto es el mismo y las consecuencias pueden ir desde un arañazo en el parachoques al llamado “latigazo”. Los alcances traseros con o sin lanzamiento, las maniobras complementarias, los desplazamientos laterales, etc. son lo que denominamos imprudencias leves y las lesiones más habituales que tienen como resultado son las cervicalgias.

Es importante saber cómo actuar en el momento del accidente (tomar los datos del contrario, hacer fotos, ir al médico en los dos días siguientes…), pero igual de vital es saber cuál es el procedimiento a seguir una vez ha pasado el accidente.

Como os hemos mencionado en otras ocasiones, a principios del 2016 se realizaron una serie de modificaciones que afectan a la regulación de las reclamaciones por accidente de tráfico. Una de ellas es que se han eliminado los juicios por faltas, por lo que tanto los daños materiales como las lesiones se reclaman por la vía civil. Sin embargo, poner la reclamación no es tan directo como puede parecer. Primero se requiere una reclamación previa extrajudicial del perjudicado y recibir una oferta o al menos una respuesta motivada de la compañía aseguradora del vehículo causante del siniestro. Sólo si no se ha producido esa respuesta en un período de 3 meses podemos reclamar por la vía civil.

Se puede interponer una reclamación por los daños sufridos como consecuencia del accidente hasta un año más tarde, pero obviar uno de los requisitos formales que hay que cumplir puede hacernos perder gran parte de la indemnización que nos corresponde. Por ello es muy importante contactar con un profesional experto lo antes posible y desde INDETRAFIC te animamos a solicitar una primera consulta sin compromiso.